martes

Lost in Nottingham - 2º semana



Ya pasó mi segunda semana en Nottingham. Esta semana ha sido de encuentro y quedadas con intercambios. He conocido a un chico nuevo que habla bastante bien el español, asi que ¡ya tengo a alguna persona aquí con quien hablar español! Yujuuuuuuuuuuuu J

En esta semana también he conocido a amigas de Evelyn, puesto que Ruri ha tenido miles de fiesta de fin de curso y me ha invitado a ir con ellas.

El tiempo parece que ha mejorado un poco, aunque ha habido varios días nublados. En realidad el tiempo aquí es como los locos o parece bipolar, porque igual hace sol que en 5 minutos se nubla y cae la de Dios, y luego... ¿a que no sabéis qué? Que vuele de nuevo el sol… ¬¬ Increíble.

El sábado fui a un festival, “Splendour festival” se llamaba. Era bastante grande: 4 escenarios, un montón de puestos de comida y atracciones para los niños. Era como una feria. Se encontraba en el parque Wallanton, un parque súper enorme.



Aquí actuaban cantantes y grupos de ámbito nacional, algunos (los que tocaban en el escenario principal) muy famosos en Inglaterra, pero yo no conocía a ninguno ¬¬ El más famoso era, por lo visto, Dizzee Rascal. ¿Te suena? Porque a mí ni de coña… jejeje. Normal es un cantante de hip-hop, y yo como que de hip-hop no entiendo mucho…


También pude ver actuar al hijo de Graham, que resulta que es actor y cantante, y para mi sorpresa canta bastante bien y me gustó su estilo. Era como un poco estilo soul y R&B, creo. Un poco así tirando a música negra.
La verdad que pasé un gran día, aunque terminé muerta (después de pasar allí 12 horas) y mala. Aainnsss, que me comí una hamburguesa y ¡vaya telita con la hamburguesa! Gggrrr que mal me sentó…



El domingo lo pasé todo el día fuera también con el intercambio, además hizo un gran día de sol. Increíble. ¡Ni una sola nube en el cielo!
En fin, que ha sido una muy buena semana. ¡Espero que la cosa siga marchando así! J

To be continued….

lunes

Lost in Nottingham - 1ª semana


Hace ya una semana que pisé tierras anglosajona, y sinceramente, ¡no veas qué rápido se me ha pasado el tiempo! Sé que sólo ha sido una semana, pero siempre pensé que sería dura y que resultaría difícil el verme aquí sola, el adaptarme, el sentirme como una extraña…, y que esto provocaría una sensación de lentitud en el paso del tiempo enorme, pero no, no ha resultado así. Para mi gran sorpresa, ha ocurrido todo lo contrario.

Desde que vi por primera vez a mi “nueva familia” tuve la intuición de que había acertado en la elección. Tuve una sensación de calidez y amabilidad, nada típica de lo que yo imaginaba recibir de una familia inglesa. De hecho, ¡me sorprendió muchísimo incluso que me saludaron con un beso!
Total, que conocí por primera vez a la host family: Evelyn, la mamá, Graham, el novio (que yo primeramente pensé que era el papá, porque… ya veréis, esto es como una novela… jejej), y Ruri, el niño al que cuidaré.

Tras recogerme del aeropuerto pasamos por un bar a comer el lunch. Era mi primera toma de contacto con ellos, pero hicieron que todo fuera relajado y con confianza. Comenzamos a hablar un poco de nuestras vidas y ahí fue cuando Evelyn me contó que Graham no es el padre del niño. El padre se llama Derek, pero no vino porque estaba en Francia trabajando por unos días. Los padres están separados, pero viven juntos en la misma casa. La verdad que resulta un poco extraño, pero ellos lo llevan con normalidad, y al pequeño parece que no le afecta en absoluto.

Ese primer día llegué muerta del viaje, así que cuando llegué a mi nueva casa solo tenía ganas de ducharme, deshacer la maleta y descansar. Después de todo esto, y de hablar con los que más me echan de menos en España (que solo llegar y ya necesitaban hablar conmigo…jejje), tuve mi primer contacto con la casa. Me mostraron todos los rincones y dónde puedo encontrar cada cosa, aunque con la mala memoria que tengo aún ando un poco perdida… ¬¬   Y comencé a jugar con Ruri, ¡al scrabble ni más ni menos!, no veas que trabajito dios… pero fue todo un “challenge accepted”! me encantó.. J

El resto de la semana ha pasado tranquila. Por las mañanas no tengo que hacer mucho, solo estoy despierta para cuando Ruri sale para el colegio porque los padres ya se han marchado a trabajar, y luego a ordenar un poco la casa. Tengo mucho tiempo libre hasta que él llega por la tarde, y comenzamos a jugar o a aprender español hasta la hora de la cena… cena, que es merienda ¡porque la hacen a las 7 como muy tarde!
Me han llevado a cenar a muchos lugares, a pasear a un lago, a conocer el centro de Nottingham y los shopping centres, a pubs con amigos y a buscar academia de inglés. Hasta he conocido a los hijos del novio (Graham), que resultan que cuando los vi lo que menos me esperaba es que… ¡fueran negros! Sí, sí, negros. La novela está muy interesante…

La verdad que se están comportando genial conmigo. Han sido muy serviciales y atentos, y siempre intentan incluirme en todo.

¡También he hecho por primera vez mi intercambio de idiomas en el extranjero!  Sí, conocí a un chaval. Pasamos tres horas hablando en un pub. Muy simpático, y la verdad creo que esto me va a ayudar mucho también a mejorar.

En fin, que esta ha sido, muy brevemente resumida, mi primera semana perdida en Nottingham, tranquila y relajada, muy cómoda (contrario a lo que yo esperaba) y con buena acogida. Pero sí, ¡¡os echo mucho de menooos!!

Para la siguiente semana ya tengo planes, asi que….
To be continued…

sábado

El comienzo de mi nueva etapa


“Me voy fuera”, esa fue mi decisión, así de rápida y dispuesta, cuando me di cuenta que de que no tenía visión de futuro. Siempre he tenido la mente ocupada con planes o cosas por hacer, pero ahora no me ocurría esto…Es frustrante el querer y saber que tienes que progresar, pero que no hay nada por hacer aquí, junto a tu familia y amigos…
Esto, junto con que mi situación familiar no es de lo mejor, es lo que me llevó a tomar esta decisión. Y así fue, en poco tiempo encontré a una "host family" y estaba dispuesta a trabajar como Aupair.
Era la mejor opción…te vas fuera por un largo tiempo, tienes alojamiento y comida incluidos, una pequeña paga semanal y vives con una familia inglesa…era perfecto para lo que yo buscaba, avanzar con esa espinita que siempre he tenido, aprender inglés.

En cuestión de semanas organicé todo, un lio vamos, porque imagínate el irte para tanto tiempo… ¿qué llevas?, ¿qué dejas?, ¿qué necesitarás?...
La última semana de mi estancia en mi queridísimo país (con su encantador tiempo y su magnífico ambiente…) me resultó bastante agobiada, sin nervios, pero muy agobiada. Eso sí, lo que nunca me hubiera esperado es que también hubiera sido una de las mejores semanas de mi vida…

Jamás me he sentido tan querida, feliz y orgullosa de tener a la familia y amigos que tengo. Puedo decir con la boca bien grande que soy una afortunada por tenerlos a mi lado, y que poca gente puede sentir lo mismo. Me regalaron tan geniales sorpresas, detalles y momentos inolvidables en mis últimos días, que fue entonces cuando empecé a sentir  pena por irme… Me daba cuenta que iba a dejar atrás a muchas personas muy importantes para mí, personas a las que no iba a poder tener a mi lado durante mucho tiempo, a las que no iba a poder abrazar, ni tocar o simplemente sentirlas ahí...;  y también momentos, muchos buenos momentos, momentos que solo ocurrirán una vez, y que yo no los voy a poder disfrutar con ell@s...  



La cosa es que para ellos no cambia mucho nada, todo sigue más o menos igual, pero… para mí cambiará TODO. Y comencé a sentirme un poco asustada… Nunca me han gustado las despedidas, y me he dado cuenta que me gustan mucho menos si son tan dulces como las que tuve. 
Pero ya estaba todo decidido, sin marcha atrás, el objetivo era conseguir mejorar un poco, y con sus ventajas e inconvenientes se tenía que intentar.

Y así fue como el sábado por la mañana, después de una gran semana de fiestas y despedidas, y de haber dormido 2 horas con una embriagadez enorme, me tocó partir con una maleta cargada de buenos recuerdos y regalos muy muy especiales.
Sufrí un viaje largo, muy largo. Primero AVE hasta Madrid, luego avión hasta Frankfurt, ahí una espera de ¡12 HORAS! en el puto aeropuerto, y de nuevo avión hasta Birmingham. Joder, ¡que Nottingham está ahí al lado y parece que me iba a la Conchinchina! Tuve la suerte de que antes de embarcar hacia tierras extranjeras, donde no tendría conexión a internet ni al necesitado “whatsapp”, varias personas se acordaron mucho de mí y me hicieron el viaje más ameno. ¡GRACIAS!

Y ya por fin llegó la hora de conocer a “Los Casimiro”. Me recogían en el aeropuerto, y cuando salí, después de esperar una larga cola aduanera, había muchísima gente esperando a pasajeros, algunos con carteles de nombres, pero no vi el mío por ningún lado. Me alejé un poco hacia la puerta de un pequeño restaurante y le envié un mensaje a Evelyn diciéndole dónde me encontraba y como poder reconocerme, y a eso de varios minutos veo a una familia que acercarse a mí, veo a mi nueva familia.